Entrevista a Xavier Llobet, Business Unit Director en MBP Mayo Best Practice.

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Redacción.
GRUPO MAYO

Entrevista a Xavier Llobet, Business Unit Director en MBP Mayo Best Practice.

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MBP Mayo Best Practice (MBP) nació hace un año como la nueva unidad de Grupo Mayo creada para llevar a cabo programas inmersivos fuera de nuestras fronteras, impulsando así la internacionalización de la compañía. Su propósito es claro: abrir a los médicos las puertas de hospitales de referencia mundial para que puedan formarse desde dentro, mediante estancias basadas en la práctica clínica real y diseñadas a medida. Con un equipo experto en coordinación internacional y una red consolidada de centros, MBP —impulsada por la dirección general de Carla Tortosa y desarrollada estratégicamente por Xavier Llobet— ofrece una experiencia única que sitúa la formación médica en un nuevo nivel de excelencia.

Grupo Mayo ha sido siempre sinónimo de innovación en formación médica. ¿Cómo encaja MBP en esta estrategia y qué aporta esta nueva unidad al posicionamiento global del Grupo?
MBP (Mayo Best Practice) es un paso natural en la evolución de Grupo Mayo y una nueva unidad de negocio creada específicamente para diseñar y gestionar programas inmersivos en centros de excelencia de todo el mundo.  El acceso directo a centros internacionales de vanguardia constituye nuestro mayor valor diferencial.

Tras más de 40 años liderando la formación médica y la gestión de proyectos científicos, entendimos que el siguiente nivel era ir más allá del formato reunión y crear experiencias clínicas reales, transformadoras, basadas en la observación directa y el learning by doing, en hospitales de referencia mundial.

En ese sentido, MBP es una palanca estratégica esencial para la expansión internacional del Grupo: refuerza nuestro posicionamiento global como partner en excelencia médica, conectando talento nacional e internacional con los hospitales donde hoy se está definiendo la medicina del futuro.

Nuestra relación directa con estos centros nos permite diseñar programas para cualquier país, tanto de forma individual como en formato multicountry, con una perspectiva global, pero siempre con el foco puesto en mejorar la realidad clínica específica del entorno sanitario de los doctores participantes en los programas.

¿Cuál es la propuesta de valor de MBP para los médicos especialistas y para la industria farmacéutica?
Para los médicos, MBP ofrece algo realmente diferencial: formación teórico-práctica desde dentro del hospital, palpando la realidad clínica, observando cómo trabajan los expertos que marcan tendencia, compartiendo decisiones clínicas sobre casos complejos reales y llevándose aprendizajes directamente aplicables a su práctica diaria.

Para la industria farmacéutica, MBP es un partner especializado que aporta una propuesta científica de máximo nivel, basada en:

- Programas diseñados a medida para cada especialidad, asegurando contenidos relevantes y aplicables.
- Cumplimiento normativo absoluto.
- Impacto real y medible en la actualización del conocimiento y el networking científico entre profesionales.
- Conexión con los círculos de excelencia y talento internacional.

¿Qué diferencia a MBP de otros modelos de formación médica continuada?
La diferencia es clara: en MBP no hablamos de teoría, hablamos de realidad hospitalaria. Aquí no se “visita” un centro de excelencia, se vive su día a día, entendemos cómo toman decisiones clínicas, cómo se organizan circuitos, cómo trabajan los equipos y cómo se integra la innovación en la práctica asistencial.

Además, la innovación no es un añadido, es parte del programa. Analizamos con ellos cómo interpretan la innovación, la tecnología y la investigación para mejorar resultados y calidad de vida del paciente, pero siempre con los pies en el suelo: respetando la eficiencia y la realidad operativa del hospital. Por eso, compararlo con ir a un congreso es prácticamente imposible: en un congreso escuchas; en MBP observas, preguntas, contrastas y te llevas aprendizaje aplicable.

¿Cómo se diseñan los programas a medida y qué criterios se siguen para elegir los centros de referencia?
Partimos siempre del briefing del cliente: objetivos, perfiles, agenda, formato, mentores y enfoque científico.

Y aquí la selección del centro es estratégica: no buscamos solo prestigio, buscamos centros que sean referentes por sus resultados clínicos y también por cómo integran innovación, tecnología e investigación en la práctica diaria. Queremos que el participante entienda “qué hacen”, pero sobre todo “cómo lo hacen posible” en un entorno real: recursos, procesos, KPIs, organización y cultura clínica.

¿Qué impacto tienen estas experiencias inmersivas en la práctica clínica y en la innovación hospitalaria?
El impacto es inmediato y tangible. El médico regresa con:

- Mejor criterio clínico: decisiones, protocolos, abordaje multidisciplinar.
- Visión práctica para implementar mejoras reales en su entorno.

Cuando incorporamos el componente de innovación —tecnología, investigación, modelos organizativos—, la transferencia es directa y real: el participante no se lleva inspiración, sino ideas que mejoran la atención y la experiencia del paciente sin perder de vista la eficiencia hospitalaria.

¿Cuáles son los principales retos al coordinar programas en Asia, América y Europa?
El reto principal es gestionar la complejidad: diferencias culturales, regulatorias, logísticas y organizativas. Pero justamente ahí reside nuestro valor.

En MBP contamos con un grupo de profesionales internacionales con una larga trayectoria trabajando en los tres continentes y un conocimiento profundo de cómo operan los centros de referencia en cada entorno. Esa experiencia global nos permite anticiparnos, adaptarnos y asegurar programas rigurosos, coherentes y fluidos, ofreciendo a los participantes una experiencia sólida y de máximo nivel en cualquier parte del mundo.

Grupo Mayo lleva más de 30 años creando proyectos diferenciales en el sector. ¿Cómo complementa MBP la oferta actual?
MBP complementa y potencia, integra la experiencia del Grupo en reuniones científicas, secretaría técnica, coordinación logística y contenidos, y la lleva a un formato de máximo valor añadido.

Las sinergias son totales: mismo rigor científico, misma excelencia en gestión, pero desde una perspectiva internacional y con un enfoque mucho más experiencial y estratégico.

¿Cómo está evolucionando la demanda de este tipo de formación y qué tendencias prevé para los próximos años?
La demanda está creciendo de forma clara. Los médicos buscan formación útil, aplicable y diferencial, y la industria necesita formatos con impacto real y medible.

En España vivimos una situación particular, ya que los periodos de aprobación de los nuevos tratamientos por las autoridades sanitarias nos brindan la oportunidad de generar Programas Inmersivos en países con una experiencia más prolongada.
La tendencia es clara: menos volumen y más calidad, programas más personalizados, experiencias internacionales y formación basada en la práctica clínica real.

Los congresos, simposium, reuniones nacionales e internacionales… seguirán existiendo en mayor o menor medida en nuestras agendas anuales, los programas inmersivos peer to peer que proponemos llevan  la formación a otro nivel, lo que te han presentado en un Congreso… lo experimentamos como actores principales desde la practica en “fuego real” de un Centro de Excelencia.

¿Podría compartir algún caso de éxito que refleje el valor de MBP?
Un ejemplo claro son los programas desarrollados gracias a nuestros acuerdos con instituciones líderes: colaboraciones con Harvard Medical School que nos permiten trabajar en entornos como Massachusetts General Hospital (MGH) o Dana-Farber, complementadas con sesiones prácticas desde un referente mundial en innovación y tecnología aplicada a salud como Massachusetts Institute of Technology (MIT), donde conectamos la excelencia clínica con la tecnología aplicada al diagnóstico a la mejora de procesos. Esa combinación —ciencia del máximo nivel + innovación práctica— es lo que convierte el programa en una experiencia realmente transformadora.

Más recientemente, hemos iniciado colaboración con Memorial Sloan Kettering Cancer Center (Nueva York), que nos permite, por primera vez, construir programas con una orientación muy práctica desde uno de los hospitales oncológicos más reconocidos del mundo.

El indicador más claro de éxito es el impacto en la práctica clínica: el feedback se repite constantemente, “esto cambia mi manera de trabajar”. Para MBP, ese cambio real y transferible es la mejor evidencia del valor que generamos para la comunidad médica.

Por último, ¿qué mensaje daría a las compañías que aún no conocen MBP?
Que MBP no es un proveedor: es un partner estratégico. Si una compañía quiere diferenciarse, aportar valor a la comunidad médica y generar impacto real, MBP es el camino. Conectamos talento, conocimiento y excelencia clínica con un objetivo común: mejorar la vida de los pacientes.

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