Alzheimer: del diagnóstico tardío a la anticipación inteligente

Bristol Myers Squibb cuenta con una larga trayectoria consolidada en hematología. ¿Cómo definiría hoy el papel de la compañía en el avance de las terapias innovadoras en enfermedades oncohematológicas en España?
En Bristol Myers Squibb (BMS), nuestra misión se traduce en transformar la vida de las personas a través de la ciencia. En el ámbito de la hematología, llevamos décadas trabajando con la idea de entender mejor la biología de las enfermedades de la sangre para poder identificar nuevas dianas terapéuticas y desarrollar tratamientos cada vez más eficaces y más personalizados.
Este compromiso con la innovación viene de lejos: en BMS fuimos pioneros en la introducción de la inmunoterapia en España hace ya más de una década, siendo la primera compañía en ponerla a disposición de los pacientes. También fuimos pioneros con terapias que cambiaron el curso de enfermedades graves como el mieloma múltiple. Ese liderazgo nos motiva a seguir evolucionando y avanzando en ciencia innovadora que ayude a los pacientes a prolongar y mejorar su vida. Ejemplo de ello es nuestra apuesta por el desarrollo e investigación de terapias CAR-T, ofreciendo soluciones avanzadas de medicina de precisión.
En este contexto, España juega un papel muy importante en el desarrollo de esta innovación, contribuyendo de forma directa a esta estrategia global a través de nuestro centro de I+D CITRE, ubicado en Sevilla. Este centro participa en una parte significativa de los programas de investigación de la compañía a nivel internacional, liderando más del 60% de I+D preclínica en oncología y hematología, lo que sitúa a la innovación que se genera en nuestro país a la vanguardia del desarrollo científico a nivel mundial.
Nuestro papel hoy es seguir impulsando esa innovación, no solo desde la investigación clínica, sino también desde las fases más tempranas de I+D, colaborando con hospitales y centros de investigación para que el conocimiento avance y llegue lo antes posible a los pacientes.
¿Qué innovaciones en hematología está liderando actualmente la compañía?
Nuestro enfoque está dirigido a medicina más personalizada y de precisión. Como mencionaba, hemos sido pioneros en la implantación de la inmunoterapia en España y desde entonces hemos seguido ampliando nuestro compromiso con terapias que buscan actuar de forma más específica sobre tumores hematológicos.
En el ámbito de las terapias celulares, este compromiso se materializa en el desarrollo de terapias CAR-T innovadoras.
Actualmente, contamos con una opción dirigida a BCMA para mieloma múltiple y, recientemente, hemos puesto a disposición de los pacientes españoles otra dirigida a CD19, un marcador frecuentemente expresado en el linfoma. Esto nos posiciona como la única compañía con dos CAR-T aprobadas y financiadas para dianas diferenciadas en tumores hematológicos.
Más allá de estas terapias, seguimos investigando nuevas aproximaciones, como nuestra plataforma de CELMoD®, agentes que regulan la degradación de proteínas y que representan un paso más en la evolución del tratamiento en hematología y en donde CITRE ha jugado un papel clave en su desarrollo. Nuestro trabajo está orientado a ofrecer alternativas reales en aquellos contextos clínicos donde las opciones disponibles siguen siendo limitadas o donde el pronóstico continúa siendo complejo y existen necesidades médicas aún no cubiertas.
La medicina de precisión está transformando el abordaje de muchas patologías oncológicas. Desde su perspectiva como director médico, ¿qué supone este cambio de paradigma para los profesionales sanitarios y para el sistema sanitario?
Supone, ante todo, una grandísima oportunidad para los pacientes. Hace diez años, determinados tumores hematológicos tenían un pronóstico muy complicado o no tenían opciones significativas de supervivencia tras posibles recaídas. Hoy, gracias a la medicina de precisión con terapias más dirigidas y personalizadas, estamos aumentando las probabilidades de supervivencia, ofreciendo años a la vida a un mayor número de pacientes.
Y, por otro lado, no debemos olvidar también el gran beneficio que este tipo de terapias supone para los profesionales sanitarios. Para ellos implica trabajar con herramientas innovadoras, permitiendo la opción de integrar biomarcadores en la toma de decisiones y coordinar equipos altamente especializados.
Finalmente, para el sistema sanitario también representan una vía para garantizar la eficiencia. Al tratar ciertos tumores de forma más personalizada, aumentamos las probabilidades de que nuestros tratamientos sean más eficaces, reduciendo así las complicaciones derivadas de la progresión de la enfermedad y, en última instancia, mejorando los resultados de los pacientes apoyando a su vez la sostenibilidad del sistema.
Este año vuestro centro CITRE en Sevilla cumple 15 años. ¿Qué ha supuesto este centro para la investigación traslacional en España y qué papel juega dentro de la estrategia global de BMS?
Nuestro centro CITRE, en Sevilla, es una pieza fundamental dentro de nuestra red global. Es el único centro de la compañía dedicado a la investigación preclínica y fases tempranas fuera de Estados Unidos, lo que sitúa a España en una posición privilegiada dentro de la estructura de I+D de BMS.
A lo largo de estos 15 años, CITRE ha consolidado un papel clave en la contribución a una amplia gama de programas de investigación global en oncología y hematología. De hecho, este centro contribuye a más del 60% de los programas globales de I+D preclínica de la compañía en las áreas de oncología y hematología, con un foco especial en áreas disruptivas como la degradación de proteínas y la identificación de nuevas terapias de precisión, incluidas las terapias celulares CAR-T.
Pero más allá de su impacto científico directo, CITRE destaca también por ser un dinamizador del ecosistema sanitario en nuestro país. Al colaborar estrechamente con hospitales, universidades y centros de investigación de prestigio como el CSIC, contribuimos a seguir posicionando a España como un hub de innovación referente a nivel mundial y un entorno sumamente atractivo para la inversión biomédica.
Más allá del desarrollo científico, ¿cómo integra BMS la perspectiva del paciente en su estrategia en hematología?
Para nosotros es fundamental escuchar al paciente. No concebimos el desarrollo de nuevas terapias sin tener en cuenta su experiencia y sus necesidades reales. En BMS, esta perspectiva se integra de forma transversal en toda nuestra estrategia y, lo que es más importante: la incorporamos desde las fases iniciales de la investigación de nuestros fármacos.
Ello lo conseguimos a través de incorporar la diversidad en la investigación clínica, con el objetivo de garantizar que nuestros ensayos clínicos sean representativos. Así, podemos asegurar que todas las poblaciones estén reflejadas en las investigaciones para que los tratamientos que desarrollamos respondan con precisión a la realidad de los pacientes que van a recibirlos.
Además, impulsamos iniciativas de acompañamiento e información que ayudan a los pacientes a comprender mejor su enfermedad y su proceso terapéutico. Estamos convencidos de que la innovación científica debe ir siempre acompañada de una mirada humana y, sobre todo, cercana.
Mirando al futuro, ¿cuáles son las grandes prioridades de BMS en hematología en España para los próximos años?
Nuestra prioridad, sin lugar a dudas, es seguir investigando en terapias de precisión y entender mejor cómo evolucionan estas enfermedades para poder actuar antes y, por encima de todo, con mayor eficacia. La clave está en personalizar cada vez más el tratamiento y en seguir desafiando, día a día, los límites de la ciencia. En BMS estamos muy orgullosos de poder afirmar cómo nuestros tratamientos han transformado la hematología hoy y estamos seguros de que los tratamientos que estamos investigando cambiarán el paradigma para los pacientes del mañana. Nuestro objetivo último es seguir ampliando las opciones para las personas con este tipo de tumores, asegurando que la innovación llegue y transforme la vida de quienes más lo necesitan.