Mentoring Residents: una guía hacia el futuro de la oftalmología

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Esther Moreno. Product Manager

Mentoring Residents: una guía hacia el futuro de la oftalmología

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Hay un momento común en la vida de todo residente. Cuando se acerca el final de la especialidad y, por primera vez, el futuro deja de ser un calendario de guardias para convertirse en una pregunta inevitable: “¿y ahora qué?”

En diciembre de 2025, seis residentes de cuarto año de Oftalmología decidieron no afrontar solos esa pregunta. Fueron seleccionados para participar en la primera edición de un programa de mentoring impulsado por la farmacéutica Santen. La iniciativa nace con una convicción clara: acompañar a los futuros especialistas justo cuando comienzan a definir su rumbo profesional. No para añadir más carga formativa, sino para ofrecer un espacio donde pensar, preguntar y proyectarse sin miedo.

El programa reunió a referentes nacionales de la oftalmología como el Dr. Jordi Loscos Arenas (Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, Barcelona), la Dra. María Jesús Muniesa Royo (Hospital Clínic de Barcelona), el Dr. Aitor Lanzagorta Aresti (Hospital Universitari i Politècnic La Fe, Valencia), el Prof. José Manuel Benítez del Castillo (Hospital Clínico San Carlos, Madrid), el Dr. Antonio Mateo (Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza), y la Dra. María Gessa Sorroche (Miranza Andalucía, Sevilla), junto a profesionales emergentes como  la Dra. Belén Martínez (Hospital Universitario Doctor Peset, Valencia), el Dr. Francisco Calleja (Hospital Clínico Universitario, Valencia), el Dr. Vicente Miralles (Hospital del Henares, Madrid), el Dr. Sergio Blanco (Hospital General Universitario Gregorio Marañón, Madrid), el Dr. Manuel Santana (Hospital Universitario 12 de octubre, Madrid) y el Dr. Albert Arnáiz (Hospital Universitario Vall d'Hebron, Barcelona), residentes de último año, seleccionados por su interés e inquietud por crecer en superficie ocular y glaucoma.

En la recta final del programa, hemos podido conversar con una mentora y una mentee. Ambas coinciden en algo esencial: el impacto del mentoring va mucho más allá de lo académico.

En esta entrevista, exploramos el valor de la guía personalizada con la Dra. Belén Martínez (mentee), la Dra. María Gessa (mentora) y la moderación de Esther Moreno, Product Manager en Santen, quien ha diseñado y liderado el proyecto.

Un mentor te guía sin imponerte un camino
Esther Moreno: La iniciativa nace de una convicción clara: el mentoring siempre ha existido en la medicina, pero no siempre de forma estructurada. Desde Santen quisimos crear un espacio que conectara a residentes con profesionales senior fuera de su hospital habitual. Belén, ¿qué te aporta personalmente un mentor durante la residencia?

Belén Martínez: Para mí, un mentor es una guía flexible, una persona que te acompaña según tus preguntas y necesidades. Cuando empiezas una profesión, todo es nuevo y poder fijarte en alguien con una trayectoria larga e interesante es enormemente enriquecedor. Los mentores te permiten preguntar dudas, comentar inquietudes y reflexionar sobre qué caminos quieres seguir dentro de tu carrera.

EM: ¿Y en qué aspectos de la residencia consideras que un mentor puede aportar más?

BM: En mi caso creo que tiene mucho que ver con mi experiencia personal. En mi hospital la actividad asistencial es muy intensa y el trato con los pacientes es muy cercano. Por otra parte, el tema de la investigación está menos desarrollado. Entonces, contar con un mentor puede ayudarte a explorar esos ámbitos que quizá no tienes tan presentes en tu entorno de trabajo. El mentoring puede abrirte puertas o, al menos, enseñarte que existen otras posibilidades dentro de la profesión que quizá no habías considerado.

Salir del entorno habitual para ampliar la visión
EM: Uno de los temas que comentábamos es que, a diferencia de otros países, en España, generalmente, la residencia se desarrolla en el mismo hospital durante todo el periodo previsto. ¿Crees que el mentoring ayuda a compensar cierta falta de exposición?

BM: Totalmente. Tener acceso a un médico que no es de tu hospital ni de tu comunidad es muy enriquecedor. Te permite conocer otras formas de trabajar, otras experiencias con tratamientos o técnicas quirúrgicas. Salir de tu entorno habitual amplía mucho la perspectiva.

EM: María, desde tu lado, ¿cómo estás viviendo la experiencia como mentora?

María Gessa: Muchas de las inquietudes que plantea mi residente son las mismas que yo tenía hace 15 años. El mentoring permite abrir la mente: el residente suele tener una visión muy limitada, condicionada por su hospital y su entorno inmediato. Alguien externo y con más experiencia puede ayudarle a ver que su vida profesional no termina al acabar la residencia, sino que empieza ahí. Es una iniciativa que no existía antes y que responde a una necesidad real de los residentes. Por eso me parece tan acertado que se haya puesto en marcha.

El momento del ¿y ahora qué?
EM: En tu caso concreto, Belén, ¿dónde dirías que el mentoring ha tenido mayor impacto?

BM: Para mí ha sido clave en un momento de transición: acabar la residencia y preguntarte “¿y ahora qué?”. Mi mentor me ayudó a identificar áreas menos desarrolladas y me dio pautas concretas para avanzar, especialmente en investigación y cirugía. Por ejemplo, me orientó sobre cómo integrarme en grupos de investigación ya activos en un hospital, en lugar de intentar empezar sola desde cero.

MG: En mi época no se hablaba de fellowships ni de trayectorias internacionales. Si pudiera volver atrás, invitaría a todos los residentes a hacer un fellow tras la residencia. El mentoring ayuda a mostrar que hay muchas más opciones de las que inicialmente imaginas.

Consejos que marcan una carrera
EM: ¿Cuál es el mejor consejo que os han dado durante la residencia?

MG: El mejor consejo que recibí es que si de verdad quieres formarte, siempre puedes buscar la manera. Yo misma, cuando empecé a interesarme por técnicas que no se realizaban en mi entorno habitual, busqué otros hospitales donde aprender. A lo largo de la carrera siempre habrá obstáculos, pero si crees en lo que quieres hacer y mantienes la ilusión, puedes avanzar. 

BM: Mi aprendizaje es que no hay que limitarse a lo que ofrece el propio hospital. Si hay algo que te interesa y no se trabaja en tu entorno, hay que preguntar, moverse, ir a congresos e identificar centros donde sí se haga e intentar rotar allí. Una parte importante del aprendizaje consiste en saber dónde ir a buscar lo que te falta.

Momentos de revelación: el primer "siéntate a operar"
MG: Siempre recordaré un momento concreto siendo residente de primer año. Un adjunto al que admiraba mucho me sentó a operar una catarata. Me dijo: “Siéntate y empieza tú”. Para mí aquel momento fue increíble. Pensé: “Esto es maravilloso, yo quería hacer oftalmología por esto”. En el quirófano hay una sensación de aprendizaje muy intensa y una relación muy cercana con quien te enseña.

BM: A mí también me pasó algo parecido. La primera vez que te dicen que te sientes a operar se te queda grabado a fuego. También recuerdo rotatorios externos con cirugías muy particulares; en esos momentos piensas: “qué suerte poder estar aquí”. Son experiencias que te confirman que estás en el camino correcto.

La alianza estratégica: el papel de la industria en la formación
Más allá del acompañamiento personal, la conversación derivó hacia una reflexión necesaria: la importancia de que los agentes del sector salud se involucren directamente en el crecimiento de los nuevos talentos. Ambas especialistas coinciden en que la colaboración externa es un pilar fundamental para una formación de 360 grados.

BM: Creo que las compañías farmacéuticas pueden y deben tener un papel activo en la formación de los residentes, especialmente en las primeras etapas de la carrera. Iniciativas como el mentoring o los talleres prácticos aportan un valor enorme porque cubren necesidades reales que no siempre quedan completamente atendidas durante la residencia.

En la misma línea, la Dra. María Gessa destaca el papel de Santen en este ámbito y felicita directamente a la compañía por dar el paso de formalizar este acompañamiento: “Me parece una auténtica maravilla que Santen haya puesto en marcha este programa. Es una iniciativa muy necesaria, que complementa la formación hospitalaria y permite a los residentes salir de su zona de confort, conocer otras realidades y ampliar su visión profesional”.

Conclusión: Un legado de oportunidades
La oftalmología española es un referente de excelencia. Su futuro depende de la tecnología, de medicamentos innovadores y, sobre todo, de la generosidad de quienes comparten su camino. El programa Mentoring Residents de Santen es ese hilo conductor que transforma la incertidumbre en seguridad y el acompañamiento en un mundo de posibilidades.

EM: Si tuvieras que definir el programa en una expresión, ¿cuál sería?

MG: Un mundo de oportunidades. Se abre un abanico muy grande y empiezas a ver tu carrera desde una perspectiva más amplia.

BM: Una guía hacia el futuro. Ayuda a aclarar ideas y a mirar el mañana profesional con más seguridad.

El futuro de la visión en España está en buenas manos, porque hoy, mentores y residentes caminan juntos hacia el mismo horizonte.

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