
Lundbeck es una compañía biofarmacéutica danesa fundada en 1914 que, desde hace más de 70 años, centra toda su actividad en la salud cerebral. Con presencia comercial en más de 50 países y cerca de 5.000 empleados, estructura su actividad en tres áreas: neuropsiquiatría (depresión, esquizofrenia, trastorno bipolar, Parkinson, Alzheimer, alcoholismo), neuroespecialidad (migraña en el ámbito hospitalario) y enfermedades raras, con tratamientos biológicos para patologías como el síndrome de Dravet, el síndrome de Lennox-Gastaut o la atrofia multisistémica.
El reto que aborda es de gran magnitud: se estima que las enfermedades relacionadas con la salud cerebral afectan a unos 2.800 millones de personas en el mundo, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que en 2030 se conviertan en la primera causa de discapacidad global. A ello se suma un fuerte estigma social y la falta de biomarcadores claros, lo que dificulta tanto el diagnóstico como el desarrollo de nuevos tratamientos.
Frente a este escenario, Lundbeck ha optado por una hiperespecialización que la diferencia de la mayoría de sus competidores. “La priorización y el foco en lo que estás haciendo, yo creo que es básico hoy en las compañías, y creo que puede ser una ventaja competitiva frente a otras”, explica Sara Montero, Managing Director de Lundbeck Iberia. La mayoría de actores del sector mantiene carteras diversificadas, algo que Lundbeck ha evitado para concentrar capacidades en el ecosistema cerebral.
Las soluciones de Lundbeck llegan al paciente a través de psiquiatras, neurólogos y atención primaria (en el caso de neuropsiquiatría) y de especialistas en migraña y farmacia hospitalaria (en neuroespecialidad). Hoy, neuropsiquiatría sigue siendo el núcleo del negocio, mientras especialidad y raras superan ya el 10% y concentran los próximos lanzamientos.
A nivel operativo, cuenta con cuatro plantas de fabricación (Dinamarca, Francia e Italia) y cuatro centros de I+D (Dinamarca y EE. UU.). Comercialmente, combina presencia directa en 27 países con modelos de partnership en otros 27, tras la reestructuración llevada a cabo en septiembre de 2025. Un rasgo distintivo de su modelo es que el 70% de la compañía pertenece a la Fundación Lundbeck, creada por su fundador Hans Lundbeck y su esposa Grete, que garantiza la reinversión constante de beneficios en investigación.
La filial ibérica, que agrupa España, Portugal y Malta, es hoy la segunda filial de Lundbeck a nivel mundial por facturación, solo por detrás de Estados Unidos. De cara al futuro, la compañía prepara el lanzamiento de dos fármacos biológicos: uno para la atrofia multisistémica, que aspira a ser first-in-class, y otro para epilepsias poco frecuentes como el síndrome de Dravet. Junto a estos hitos, el reto es mantener el liderazgo de Iberia y seguir desarrollando el talento interno.
Artículo redactado por Daniel Galvis Andreu, cofundador de Simbionte y colaborador en BioEmprendedores.
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