
Renalyse es la tecnología desarrollada por CreatSens Health S.L., compañía medtech nacida como spin-off de la Universitat Rovira i Virgili en Reus (Tarragona), centrada en mejorar el seguimiento domiciliario de la enfermedad renal crónica (ERC).
A medida que la ERC avanza, muchos pacientes terminan en diálisis, un tratamiento que reduce drásticamente su calidad de vida y supone un coste elevado para el sistema sanitario. Anticiparse a ese desenlace pasa por vigilar dos biomarcadores clave: la creatinina, que indica cómo funciona el riñón, y el potasio, cuya acumulación puede provocar arritmias o un paro cardíaco. "Lo que intentamos es que el paciente no llegue a diálisis, o que llegue lo más tarde posible", explica Adrià Maceira, CEO y cofundador de Renalyse.
Hoy no existe ningún dispositivo que permita medir el potasio fuera del hospital. La solución de Renalyse consiste en un lector reutilizable junto con cápsulas desechables con biosensores, en un modelo similar al de un glucómetro: con una gota de sangre obtenida mediante un pinchazo en el dedo, el dispositivo mide potasio y creatinina. Uno de los principales retos superados fue la hemólisis, la rotura de células sanguíneas durante la extracción capilar, que libera el potasio contenido dentro de ellas y distorsiona el resultado de la medición. El problema fue resuelto mediante una lanceta específica. La plataforma se completa con una app para el paciente y un panel de control para el profesional sanitario.
El producto se dirige a pacientes en estadios avanzados de la ERC (3 a 5), un colectivo que sitúa el mercado potencial de la compañía en torno al 1,5% de la población mundial. El canal de prescripción sería a través de nefrólogos y personal de enfermería gestor de casos, con venta en el hospital y la farmacia, replicando el circuito del glucómetro.
El modelo de negocio se basa en la venta recurrente de cápsulas, mientras el lector, al no ser recurrente, tiene menor peso en los ingresos. A futuro, la compañía contempla añadir algoritmos predictivos y el uso de datos anonimizados para estudios poblacionales, además de colaboraciones con farmacéuticas como AstraZeneca, con la que existe una complementariedad natural entre tratamiento y monitorización.
Actualmente, Renalyse está optimizando su modelo de fabricación (pasando de la impresión 3D a la producción mediante moldes) como paso previo al ensayo clínico comparativo previsto para este año con unos 200 pacientes. Superado este hito, prevé iniciar el proceso de marcado CE con el objetivo de llegar al mercado a finales de 2027 o inicios de 2028. La compañía, fundada a partir de investigación en biosensórica universitaria, ha levantado hasta la fecha unos 6 millones de euros y cuenta con un equipo de diez personas.
Artículo redactado por Daniel Galvis Andreu, cofundador de Simbionte y colaborador en BioEmprendedores.
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